Me iba perdiendo
y perdiendo
me perdí.
Que no se acaben
nunca
las nubes
color gris.
Los garabatos
de colores,
muertos,
al fin.
¿Feliz?
Puede que no.
Pero felizmente
infeliz
cuando me perdí.
Ni físicamente alterado
ni emocionalmente muerto
más vivo que nunca
entre los muslos imperfectos.
Lo de hablar es de antiguos
ahora nos comunicamos con la mirada,
qué si tú me guiñas yo te guiño
y ya nos veremos por la mañana.
Eterno aquel que saca un libro,
infinito quien lo compra
raíz cuadrada de veinticinco
son cinco miradas redondas.
Soy un antiguo por rimar
rimar palabras con café
dormir hasta las once por placer
y escribir porque ya no sé que ni que hacer.
Nos llaman de todo
menos personas
y a más gente le gustamos
por idiotas.
"Follar".
No está prohibido.
Lo prohibido es demostrar amor
en público.
Tienen miedo de no saber que poner
en el diccionario
cuando le decimos que somos
"Follamigos".
Un loco dijo una vez
"los gatos nunca ladran"
y a pesar de tener razón
nadie lo escuchó por loco,
"el pobre sólo ama".
Pues que sepan
que por amar se perdió
feliz entre muslos imperfectos
sacando un libro de cinco
poemas redondos.
Loco,
antiguo,
idiota.
Follar para la gente
y amar, para las personas.
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