Vivimos en un mundo
de material defectuoso
porque ya no sé
si vivo en Octubre
o en tu ombligo.
El invierno
se ha adelantado
y dios sigue sin existir.
Me olvido
del verano,
y dios, que no existe.
En realidad
creo que estamos
en otoño,
¿Te desvistes?
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