Sean las diez de la mañana
o las dos de la madrugada
el cielo siempre nos llama
para que lo observemos
y no digamos nada
aunque en muchas ocasiones
es como un verano de 1968
dónde la paz domina el mundo
pero sólo la que vemos
con sus ojos.
¿Que diferencia habrá,
entre las vías del tren
y el tiempo?
Sólo sé, que las dos nos llevan
a lugares que no sabemos
si realmente queremos ir
o a lugares,
dónde sólo nos llevan.
Quizás algún día
ir desnudos por la calle
sea lo normal
o quizás, matar millones de mentes
te lleve ante un tribunal.
Sólo necesito saber una cosa
a dónde dirigirme
para convertirme en hippie
dejarme el pelo largo, y por fin,
reírme.
Del tiempo sin frenos
de tu mente
y de mi pelo
reírme y sólo reírme
en 1968
mientras estamos tirados en el suelo
con sólo una almohada
mirando al cielo
y no diciendo nada.
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