Me gusta, recordar por el día aquellas noches
cuando incontrolable
me mordías
me amabas
o eso decías.
Amarrarte a mis brazos
eso fue una buena opción
igual, que romper el colchón
desearte como nunca
o morderte como a ninguna.
Romper. la almohada con nuestros gritos
o rompernos los huesos a ladridos.
Tú pelo me cubre
como una madre cubre a su hijo
con cariño, y ternura
con ganas de cuidarme
pero es sólo tú pelo.
Era mortal, hasta que me diste el primer mordisco
me arrebataste mi interior
y te lo comiste
me quitaste la ropa
y nos fuimos lejos
desde tu jardín más íntimo
a mi boca
Una sola noche para mi
para toda mi vida
fue amor a primera mordida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario